lunes 6 de julio de 2009

Rhein Kultur / Köln (I)

Buf! Vaya tela marinera la pera limonera.

Antes que nada, hola.

Y después de lo de antes que nada, y antes que todo lo demás, decir en resumidas cuentas que ha sido un fin de semana increible. Lo digo por si alguien le pilla mal de tiempo, para que ya se sepa el final. :)

La "aventura" empezó incluso antes de salir de casa, cuando suena mi teléfono.

- ¡Ring ring! (Es que estamos pobres para efectos especiales... de momento).
- ¿Digaaaaaaaaaaaaaa?
- Oye, que soy Max... tu por alguna de aquellas... ¿no irás a la estación en coche, verdad?
- Mmmm si, ¿por?
- Por si podrías pasar a por Santiago (San Diego para los amigos :D) que se acaba de dar cuenta que no hay tranvías para llegar hasta la estacion.

Total, que iba con el tiempo un poco justo, pero no se podía quedar en la calle, así que paso a por él. ¿El problema? Que aquí no se puede pasar de 50 (creo que lo recordaréis...) y te ves que se hace la hora del tren y no llegamos, y que los minutos pasan más deprisa que los semáforos, y la tensión sube y sube, y como son casi las 8 de la mañana la gente empieza a sacar ya las pistolas y las navajas de casa...

Aparco donde puedo, me equivoco de sitio, no está la estación donde creo que está, empezamos a correr, y cuando estamos pasando por la puerta nos llaman para decirnos que el tren se está yendo. ¡Bien! ¡Mola! Así que a comprar un Wochenendeticket y a pasar de 3 horas y media de viaje a más de 6. Pero bueno, tenemos coca cola, y buena compañía, ¡así que no pasa nada!

Como el coche no lo tenía bien del todo aparcado (omito detalles :D) me dirijo de nuevo al coche para reaparcarlo. ¿El problema? Que todo el centro es de pago, así que a buscar un sitio donde lo pudiese aparcar. Al final del todo, encuentro un super sitio, gratis y relativamente cerca. Pero miro la hora: ¡Oh no! ¡son las 8:12 y el tren sale a las 8:18! ¡Y la gente puede ir ya armada! ¡Y me encuentro a casi 1 km! (No me va el Google Earth y no lo puedo medir, aunque lo medí después con el coche). Empecé a correr, y a correr, y a correr... creo que incluso los que corren maratones no han estado tanto tiempo corriendo como yo, o al menos eso me pareció. Total, que me sobró alrededor de unos 10 segundos. Creo que desde ese momento me presento a las pruebas de policía nacional y las reviento.

Había que ir cambiando de tren de vez en cuando, tal y como se ve en la foto siguiente:


Cuando viajas como si fueses alemán, tienes la opción de imprimirte en cualquier estación a qué hora va a llegar cada tren a qué estación y a qué andén. Están mirando de incluir información sobre cuántos árboles vas a ver por la ventana y los decibelios que vas a tener en tu asiento.

En Wunstorf intentamos coger un ICE (esto de los links está chulo), pero no nos dio tiempo:



Aquí podéis ver otro ICE de mismo modelo y composición, para que veáis que pequeño precisamente no era: :D



(Si clickáis en la foto la podréis ver más grande. Fijaos que el tren llega hasta el final de la foto por ambos lados)

Como hubo mala suerte, tuvimos que empezar a coger de nuevo regionales...

Dado que teníamos todo el tiempo del mundo multiplicado por 1000, llegué hasta a convencer a dos alemanes para que cantaran la canción en alemán probablemente más conocida de toda la historia: Eins Zwei Polizei:




Durante el trayecto, algo que me pareció solamente un poco extraño (no mucho porque en realidad sí que se ve) es que vi bastantes personas con sexo indeterminado, como la persona de la foto siguiente:



¿Un hombre? ¿Una mujer? Después lo comprendí todo...

Todo lo demás fue más o menos normal, a excepción de unos señores que subieron con unos 100 litros de cerveza y una radio y se montaron una discoteca en medio del vagón. Fue bonito, pero no tengo fotos. Bueno, fue más o menos normal hasta el último trayecto, de Colonia a Bonn...

En ese momento nos dimos cuenta de que no nos íbamos a sentir solos en el Rhein Kultur. Miles de millones de personas esperaban un tren, y ese tren era el mismo que el nuestro.

El resultado, una vez dentro, fue este...




El hecho de que hubiese tanta gente borracha y a la vez tan apretados, consiguió lo que para mi fue el record de gente borracha por metro cuadrado. Impresionante, nunca he visto algo así. Y si lo veo espero que sea desde fuera: ahora me caen los pantalones (menos mal que no me pasó lo mismo el domingo, como ya contaré el miércoles).

Finalmente llegamos, pero eso es otra historia que pienso dejar para mañana. :)

1 comentarios:

  1. Te ha molado lo de los links ¿eh? ;) Lo que no sabía yo era que se podían ver las fotos en tamaño XXXL si clickabas encima, mola! Si es que donde esté Google y sus herramientas no hace falta más para ser feliz :)

    ¡Y enhorabuena por los 10 segundos que te sobraron!

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